TOMO DE LA MANO A MI MADRE
TOMO DE LA MANO A MI MADRE Tomo de la mano a mi madre para cruzar la calle y se sigue sosteniendo de mí hasta llegar al restaurante. Siento sus manos, los huesos de sus manos, la abrazo por la espalda y puedo percibir su fragilidad. Su espalda sigue recta pero se ha hecho mucho más estrecha, siento su piel delgada, me cabe en los brazos, ella. La sentí como cuando uno de niño recoge un pajarito, sostienes en tus manos algo que podrías quebrar, que alguien podría quebrar muy fácilmente. Fue solo un instante, pero me invadieron unas ganas de llorar enormes como un océano. Solo le dije tus manos se sienten muy delgadas pero todavía fuertes. Creo que no lo dije por ella sino por mí. La necesito enorme, fuerte como un huracán. Ella es la persona más fuerte que conozco, ella es brava, imponente como un ejército en orden para la batalla. Escribo con música como siempre pero a veces no encuentro alguna que me contenga o me sacuda. Anoche mi madre regresó a Morelia y la extr...