Dos poemas sin consuelo
Gracias y por favor Salgo de mi casa con el corazón estrujado caminar hacia la laguna cierne mis pensamientos A paso rápido piso las imágenes de cientos de zapatos hasta que mi mente choca con los ojos “de la China” los hermosos ojos que se perdieron en el horror de una fosa clandestina Pasan frente a mí mujeres corriendo trotando caminando algunas sonriendo Ninguna de ellas ni yo entramos a las puertas del horror ninguna de ellas ni yo buscamos entre la basura los restos de los hijos caminamos erguidas y siguiendo nuestro ritmo mientras Indira Navarro cae de rodillas horrorizada en mi memoria Gracias susurro en el fondo de mi alma gracias por respirar porque estas mujeres y yo nos encontramos en un lugar hermoso y no en la garganta del infierno gracias porque sin ser mejores ni diferentes porque sin mérito alguno estamos aquí y no allá gracias por no vivir ese injusto destino y por favor por favor no nos permitas vivirlo a ninguna de ellas ni a mí Una urgencia...