Las escritoras no somos mujeres de buena re-puta-ción*
*Palabras de Brianda Domeca
en su ensayo “Puta, Re-puta, Re-puta-ción”
Miedo a los monstruos que viven y renacen
en el sótano del cuerpo
Temer el dolor de mirarnos a los ojos a nosotras mismas
sentir la costura de las heridas
revivir la podredumbre en el papel
aunque no sea nuestra
El proceso creativo puede ser agotador
pero lo vale, sabemos que lo vale
porque desgarramos las vestiduras del deber ser
y la libertad nunca estará en juego: se defiende
y para eso hay que quitarnos las máscaras
No somos hijas, ni madres, ni amigas, ni esposas
cuando escribimos:
somos creadoras
Escribir es rebelarnos a una realidad que nos quiere muertas
revelar lo que somos
pero al mismo tiempo no somos
Acribillar la imposición de ser buenas:
buenas feministas
buenas mujeres
buenas escritoras
Atravesar el espejo, romperlo, entrar al laberinto
jugar con fuego
arder
cicatrizar
mantener la llama encendida
ser hoguera y ceniza
resurgir cada vez
olvidar cómo regresar al mundo
no querer volver nunca más
¿Qué sucede en el vacío de exhalar palabras?
Perder la brújula
descarrilarse
enloquecer
ser perdedora y todopoderosa al mismo tiempo
sabernos cobardes
—pero hasta la cobardía es humana —
Luego está publicar…
exhibir las miserias, las cursilerías, las inclemencias
dar(nos) cringe, risa, admiración, curiosidad, asombro y lástima
Es saberse expuesta y vulnerable
estar en el foco o ser invisible
Saberse vigilada
—lluvia de ojos—
Saberse horrorosa
—lluvia de maldades—
Saberse débil
—lluvia de prejuicios—
Saberse humana
—humana y salvaje—
Pánico a las piedras lanzadas sobre nosotras
a la sangre y la desaprobación
—¿Cuántas veces hemos sido nosotras
quienes apedreamos? —
Tememos a la crítica, al repudio, al peligro
porque tenemos una historia de feminicidio
detrás de nosotras
—el borrado de nuestra escritura
nos respira en la nuca
como lo hace la muerte—
Sin embargo, la literatura ocurre
cuando la escritura dialoga con la colectividad
es el espacio fértil entre el texto
y la imaginación de quien lo recibe
de pronto, la autoría parece desaparecer de ese plano simbólico
Entonces, ¿por qué es tan fácil separar al autor
pero tan difícil a la autora de la obra?
Porque somos mujeres
y digamos lo que digamos
podrá ser usado en nuestra contra
Las mujeres somos y seremos las grandes censuradas
y fuera de parecer una desventaja
es la llave de la rebeldía para nombrar
lo que otros necesitan que callemos
¿Y la autocensura?
La autocensura es la dependencia y subordinación a lxs otrxs
no atreverse a romper los roles tradicionales
—¿temor a lo desconocido?—
creer que defraudamos a quienes queremos
La autocensura es vergüenza
deseo de complacer y pedir permiso
necesidad de aprobación
miedo al abandono y a la soledad
—¿Temor a la autonomía? —
miedo a ser mal vistas y señaladas
miedo al error, la polémica, el ridículo y la atención
Pero la autocensura también ha sido sobrevivencia
¿Cuántas vidas se salvaron detrás de un anónimo?
¿Cuántas obras rescatadas con seudónimos masculinos?
—También tenemos derecho a callar —
La rebeldía y la emancipación son una práctica
la práctica de cortar redes
y crea otras, pero gozosas y brujeriles
Ejercicio de escritura:
Caminar(nos)
Ubicar la creencia (innecesaria) implantada
Tomar la escoba (la más vieja)
Matar al insecto peludo
Sacarlo a la basura
Echar cloro o producto de limpieza favorito en la escena del crimen
Y decir: Mírenme, soy Escritura, soy monstruosa
agresiva, cursi, caliente y burlona
no tengo corazón ni remordimientos
¿O qué creían? ¿Que era solo ternura, trabajo y disciplina?
Soy un espejo roto: infinitas caras tengo
alguna te comerá vivx
Témeme y ríete de mis partes
Siente cómo las palabras te desgarran las vestiduras
Escribir es un acto que va de lo íntimo a lo público
Es salir a la calle con una navaja bajo la manga
y ejercitar la técnica que romperá la lápida del anonimato
De la libertad aprendemos que hay gozo en desobedecer
El placer estético de lo creado es adictivo y estandarte de resistencia
—No se escribe sin erotismo implícito—
Seguimos nuestro deseo, a veces demasiado oscuro, de expresión
La monstruosidad nos seduce
y disfrutamos perturbar a lxs lectorxs con lo escrito
El placer es repudiado cuando viene de las mujeres y no es falocéntrico
porque es síntoma de autonomía
Las escritoras públicas
nunca seremos mujeres de buena reputación
tachadas de pornográficas
quemarán en la hoguera nuestra voz
Hoy que podemos
—mañana quien sabe —
escribamos con las piernas bien abiertas
Seamos las más putas
.
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-Yuri Bautista

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